5 comidas de tarro para no pedir

5 comidas de tarro para no pedir

Todos construimos en nuestras mentes creencias limitantes que actúan como muro o freno para dar el paso de pedir y conseguir los objetivos deseados. Apaga ya esa emisora de radio que contamina tu diálogo interior y plántale cara a tus miedos más monstruosos.

Tanto si eres emprendedor, como vendedor, o pequeño empresario o captador de fondos, estas son algunas de las creencias que pueden estar dándote la lata y frenando en seco tus peticiones.

Pregúntate con cuál te sientes más identificad@ y cómo podrías vencerla para lograr lo que te dé la gana.

1.NO SÉ PEDIR
Es una de las creencias que más escucho entre los pedirólogos a los que asesoro. Nunca se sienten suficientemente preparados para afrontar una petición y acostumbran a posponer o delegar este tipo de conversaciones con sus clientes, inversores o donantes. El miedo que acostumbra a estar muy presente en estos casos es el miedo a no estar a la altura o a ser rechazado.

Un remedio que funciona en estos casos es dedicar tiempo a la preparación e investigar al público ideal para estar bien informado sobre sus motivaciones, desvelar qué interesa de nuestra causa o proyecto y poner foco para saber cómo crear una relación ganadora para ambas partes.

2.PEDIR ES VERGONZOSO
En muchos casos se considera el acto de pedir como un gesto agresivo e intimidatorio. Y es así cuando pedimos a pelo sin conocer a nuestro interlocutor. Son peticiones a destajo que incrementan la frustración del pediróloogo y ciertamente son recibidas con rechazo por parte del interlocutor.

Ante esta creencia, invito a los pedirólogos a ver las relaciones de igual a igual y abandonar la perspectiva de que quien paga manda. También considero fundamental poner la mirada en la relación y no en la petición. Si trabajamos la relación y le damos tiempo a que madure, el pedir deja de ser un acto osado y se convierte en una invitación natural a colaborar en temas de interés compartido.

3.NO SÉ A QUIÉN PEDIR
No todos tenemos una agenda con contactos de primer nivel. Está claro. Y crear estas relaciones lleva su tiempo y es posible. Si esta es la creencia que más domina tu mente, dale un giro.

Seguro que estarás de acuerdo conmigo en que todos nos relacionamos, en mayor o menor medida. Así que mi recomendación es que te apoyes en tu red y preguntes si entre sus conexiones tienen interlocutores que son de tu perfil. Atrévete a preguntar y a pedir que te abran puertas. Tu público idóneo está más cerca de lo que parece y si eres proactivo estoy convencida de que crearás una agenda guay de contactos. Otra opción es ir a ferias, congresos o jornadas donde hay altas probabilidades de coincidir con tu público. Te animo a que vayas y rompas el hielo para conectar con personas que pueden conectarte con otras.

4.SIEMPRE ME DICEN QUE NO
Seguro que está creencia te llega al alma. Te entiendo y sé lo agotador que es que te denieguen la colaboración una y otra vez. Yo he sufrido este agotamiento y frustración en mi propia piel. Te diré que lo que más me ha ayudado es entender que el no como respuesta es siempre específico. Te dicen que no a una colaboración concreta en forma y tiempo y lo importante en estos casos es superar la rabia del momento y preguntar qué sí les encaja. Cuanto más rápida sea tu reacción, más posibilidades tienes de dirigir el no hacia colaboraciones que son un sí quiero.

5.NO TENGO TIEMPO
Cada vez veo más proyectos o causas que viven esta creencia con mucha intensidad. Te diré que es una de las que más me preocupa porque en muchos casos la supervivencia del proyecto o causa está en la UCI por falta de clientes/socios o de recursos y fondos privados.

Mi recomendación es que dejes de preocuparte y te ocupes de este tema. Seguramente tocará priorizar y distribuir responsabilidades entre el equipo. No soy muy partidaria de delegar al 100% la parte comercial o de captación de fondos. Creo que en el adn de la organización ha de estar bien presente la captación de clientes, donantes y fondos. Una solución es recibir asesoramiento externo, con alta implicación de los equipos internos, para que éstos ganen en experiencia y en conocimiento, y con el tiempo ganen clientes y donantes a tutti pleni.

Fuera ya las comidas de tarro. Espero que a partir de ahora reconozcas cada creencia que toma espacio en tu mente y sepas mejor como batallarla. Como buen pedirólogo, sabes que de ti depende alcanzar tus metas.

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Silvia Bueso

Soy conferenciante, formadora y coach, experta en ‘El arte de pedir’. Te enseño a pedir y conseguir tus objetivos, sin tener que pedir. Despierto la magia de pedirólogos en potencia con mis artículos, talleres y conferencias.

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