fbpx
Parar para pensar

Parar para pensar

Es fácil recomendar a los demás que paren, que bajen la velocidad en sus vidas, y simplemente piensen. Siempre lanzo este sabio consejo con voz rotunda y firme, como si supiera lo sacrificado y difícil que es. Tras mi reciente accidente de moto me toca a mí dar ejemplo. Me toca reducir marcha en mi ajetreada vida hasta frenar por completo y activar la caja de pensar. Vaya. Me está costando mucho dejar de hacer para simplemente ser y estar conmigo misma y mi entorno.

Cuerpo y mente parecen ir en ocasiones por caminos distintos. El accidente de moto me ha dejado el cuerpo lleno de moratones y contusiones. Y cada movimiento que hago y el dolor que siento me recuerda los huesos y articulaciones que tenemos. Estoy aprendiendo a escuchar mi cuerpo, que me manda guiños y señales que hasta ahora ignoraba. Ahora valoro más las maravillas del cuerpo humano, un puzzle complejo formado por piezas que funcionan como una máquina inteligente.

La mente a veces me domina. Mi diálogo interno entra en ocasiones en  contradicción. Tengo conversaciones conmigo misma que me invitan a hablar con mi chasis y a atender sus necesidades. También caigo en trampas que mi mente construye y me dejo embaucar. Es mi excusa perfecta para desatender mi cuerpo dolorido, huir de esas emociones intensas de frustración y rabia y pasar a la acción como forma de engañar y entretener mi mente, evitando estar con mis sentimientos incomodos. Claro está. Dejar de hacer y reflexionar supone ponerle nombre y estar con nuestros peores miedos y temores.

Desde bien pequeños hemos entendido que pensar es un castigo por portarnos mal. Qué gran error. La caja o silla o cuarto de pensar es el mejor regalo y te invito a que te hagas las siguientes preguntas de reflexión.

1. ¿Qué cambia cuando te tomas el pensar como un regalo y no un castigo?
2. ¿Qué te aporta pensar?
3. ¿Qué te impide darte tiempo para pensar?
4.¿Cómo puedes vencer tus impulsos por hacer para atreverte a ser y estar plantándole cara a tus miedos?
5. Cuando te das permiso para pensar, ¿qué imagen evitas proyectarte a ti mismo y a los demás?
6. ¿Qué te dice tu cuerpo cuando sientes miedo?

Ser y hacer van de la mano. Se necesitan y alimentan. Cuando logras ese equilibrio,  tu autenticidad brilla. Pensar te conecta con tu esencia y tus valores, y es fundamental para que tus actos y haceres estén en consonancia. Hay que hacer equilibrios y malabarismos para conseguir ese momento de ole y ole.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Silvia Bueso

Silvia Bueso

Soy conferenciante, formadora y coach, experta en ‘El arte de pedir’. Te enseño a pedir y conseguir tus objetivos, sin tener que pedir. Despierto la magia de pedirólogos en potencia con mis artículos, talleres y conferencias.

Deja una respuesta

Suscripción al Blog

Ingresa tu correo electrónico para recibir las últimas notificaciones del blog.

Categorías

También podría gustarte...

¿Te atreves a
conseguir sin tener
que pedir?

Suscríbete y descárgate el test del pedirólogo, y cambia de chip para superar tus miedos o bloqueos para pedir y conseguir

¡Métele caña al pedirólogo que ya eres!

SilviaBueso_logo_blanco-azul

El secreto para pedir pasa por dar a los demás. Pedir es la clave para hacer realidad tus propósitos.

Contacto

Para agendar una primera sesión gratuita y
sin compromiso, o solicitar una conferencia o taller sobre cualquiera de las vertientes de ‘El Arte de Pedir’, puedes contactarme a través de:

© Silvia Bueso 2022. Todos los derechos reservados

×
×

Carrito

Ya casi estamos...

Sesión de diagnóstico gratuita