Cómo conectar con perfiles difíciles

Cómo conectar con perfiles difíciles

Deja ya de meter chapas. Esta técnica no funciona. Estamos hartos de escuchar monólogos egocéntricos. Ya sea para tus reuniones con donantes o clientes, para tus entrevistas con empleadores o en eventos para emprendedores, conferencias o simplemente en encuentros con conocidos de tus conocidos. Suéltate la melena y crea conexión. Lo importante es que tejas esta red, dejes huella y logres que hablen de ti sin estar tú delante.

Lo sé. No es fácil y esta es la gracia. Despliega toda tu chispa y aprende a conectar según el perfil de la persona que tengas delante. El pedirólogo lo sabe hacer con mucho arte porque es experto en danzar en el momento y crear diálogos haciendo preguntas abiertas. En otras palabras, el pedirólogo no mete rollos, sino que disfruta escuchando el doble de lo que habla y pregunta, sin guión, para construir un diálogo desde las respuestas que recibe. Y además, el pedirólogo tiene cintura para adaptar su estilo de comunicación para conectar con perfiles difíciles como son:

 

El tímido

Aquí te toca a ti tomar el mando. Inicia tú la comunicación, y sobre todo fíjate en la reacción. Deja espacio para que el callado se exprese. No le metas prisa ni le interrumpas. Mucha paciencia. Y sobre todo ajusta tu tono para asegurar que tus palabras le llegan. Normalmente a los callados les gusta que les hablemos bajito, y poco a poco. Le costará mirarte a los ojos. Así que lo importante es que se sienta bien a gustito contigo. Cuando lo consigas, la comunicación será fluida y sólida.

 

El ególatra

A este perfil le encanta hablar de sí mismo, escucharse y sentirse escuchado. Mete rollos sobre lo que le interesa a él y es pésimo abriendo diálogos y creando conexión. Si quieres conectar con este perfil de persona tendrás que interrumpirle, con educación y sutileza, y abrir el diálogo cruzado. No querrás hacerle sentir mal. Simplemente te interesa desvelar si tenéis intereses compartidos y por lo tanto será importante que le hagas preguntas y desde las respuestas tengas ocasión de exponer tus ideas. Si no lo consigues, está en tu mano decidir no continuar la conversación y dedicar tu tiempo a otra persona. El tiempo es limitado y tú sabes cómo mejor aprovecharlo.

 

El piloto automático

Este perfil suelta su discurso memorizado todo el tiempo de forma brusca y asaltándote. Se repite como el ajo y no expresa sus emociones. Acostumbra a sentirse cómodo cuando domina la situación y lo tiene todo bajo control. Con este perfil es importante que escuches su rollo, sin atropellarle o interrumpirle. Aunque no lo parezca, está haciendo un esfuerzo titánico para comunicarse en público. Dale un reconocimiento sincero, sin hacerle la pelota ni exagerar, cuando haya finalizado su chapa automática. Le ayudarás a sentirse bien consigo mismo. Y luego hazle preguntas concretas y cortitas para no descolocarle, dejándole tiempo para que responda. Recuerda que a este perfil no le gustan los imprevistos ni improvisar. Verás que poco a poco se irá abriendo y soltando el control.

 

El soso

Es un perfil que normalmente te pasa desapercibido. Son personas cuyo nombre no recuerdas. No te enganchan en nada y lo que te cuentan no te despierta ningún interés. Puede que sea por las palabras que utiliza, por su tono de voz o por la energía que proyecta al comunicarse. Es un perfil que te parece soso, sin magia. Todos tenemos en algún momento esta sensación y lo que nos pasa es que nos desconectamos y dejamos de escuchar, sin dar a esta persona oportunidad alguna. Te recomiendo que seas consciente de que esta persona no te engancha y te esfuerces en buscar intereses compartidos. Indaga e indaga. Puedes llevarte una sorpresa y descubrir puntos de conexión que motiven una relación continuada

Ahora te toca pasar a la acción y aplicar estas claves con tus contactos, ya sean clientes, donantes, empleadores o inversores. Te toca adaptar tu estilo al de los demás para crear relaciones con sentido para ambas partes.

 


Espero que este artículo te haya resultado de gran ayuda.
Si quieres que hablemos sobre cómo pedir para conseguir tus objetivos, contáctame en silvia@silviabueso.com y exploraremos juntos soluciones para ti.
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Aquí puedes acceder al primer capítulo de mi primer libro sobre El Arte de Pedir. Pedir no es vergonzoso. Pedir es un arte. Estoy escribiendo este libro para ti.
Un fuerte abrazo y muchas gracias, pedirólogo, por estar aquí.

Prolofgo

 

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Silvia Bueso

El secreto para pedir con gancho pasa por dar, dar y dar a los demás. Son las dos caras de una misma moneda: en el pedir está el dar, y el que da, siempre recibe. Por eso, pedir es clave para conseguir hacer realidad tus propósitos, tus sueños.

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